Entrenar con hernia discal

Entrenar con hernia discal no es un problema y sólo se debe evitar en la fase aguda de la lesión cuando existe dolor e irradiación.

Hernia discal:

La hernia discal es una patología por la cual el líquido que hay en el interior de los discos intervertebrales sale hacia fuera y puede comprimir otras estructuras.

El paso previo a la hernia discal es la protrusión discal en la que existe un abombamiento del disco y el líquido, aunque no está fuera ha migrado del centro del disco lo que produce la deformación y por tanto el abombamiento.

Para entender la hernia discal vamos a explicar el disco intervertebral brevemente.

Disco intervertebral:

La columna vertebral está formada por 8 vértebras cervicales, 12 torácicas, 5 lumbares, 5 sacras fusionadas y 3 o 4 coccígeas también fusionadas. Existen variantes anatómicas en las que no vamos a entrar en detalle.

Atendiendo a su localización, la morfología es distinta, siendo más pequeñas las cervicales y más grandes las lumbares.

Las vértebras están superpuestas unas encimas de otras, cada vertebra se articula con la de arriba o suprayacente y con la de abajo o infrayacente mediante el disco intervertebral y las apófisis articulares.

Esta descripción es simple y sesgada ya que omite que las vértebras cervicales también articulan a través de las apófisis unciformes y en el caso de las vértebras dorsales articulan con las costillas.

Los discos intervertebrales son estructuras formadas por dos partes el anillo fibroso y el núcleo pulposo.

El anillo fibroso es un conjunto de fibras que evita que el núcleo salga al exterior.

El núcleo pulposo básicamente es agua y colágeno y permite el movimiento de la columna junto con más estructuras al deslizarse en sentido contrario al movimiento de la columna.

Finalmente, y de cara a entender los tipos de hernia, no olvidemos unas partes de las vértebras:

Láminas: unen el cuerpo vertebral con el arco, las láminas delimitan por su parte inferior y superior los forámenes o agujeros radiculares por los que salen los nervios de la médula.

Tipos de hernia discal:

Se puede clasificar en función de la zona, hernia discal cervical, torácica y lumbar o en función de la afectación del disco.

En función de la zona las más comunes son las cervicales y lumbares, destacando C5-C6 y C6-C7 y L4-L5 y L5-S1 por ser los segmentos más móviles.

Atendiendo a la afectación del disco nos encontramos con:

Protrusión discal: deformidad del disco, el núcleo está dentro del anillo, pero está deformado pudiendo contactar con una raíz nerviosa y provocar pinzamiento, dolor, hormigueo y pérdida de fuerza. También podéis encontrarla como hernia discal protruida.

Hernia discal extruida: el anillo fibroso está roto y el núcleo pulposo sale hacia fuera del anillo, pudiendo contactar con una raíz nerviosa y produciendo la misma o más aguda sintomatología que el anterior.

Hernia discal secuestrada: como la anterior solo que está vez una parte del núcleo pulposo está dividido en dos partes y la que está libre o secuestrada es la que puede contactar con cualquier estructura incluso medula espinal y a diferencia de las otras sin cirugía o a no ser que se deshidrate no mejora con tratamiento conservador.

Según la orientación o hacia donde se haya herniado el disco encontramos:

Central, medial o anterior: la hernia sale hacia delante, comprimiendo la zona central o medial. No da dolor radicular.

-Lateral o posterolateral: comprimen la cara lateral o posterolateral por donde sale la raíz nerviosa.

-Foraminal: salen por el foramen o agujero radicular, lugar por donde sale la raíz nerviosa, lo que provoca comprensión del nervio.

-Extraforaminal: salen por fuera del foramen, comprimiendo menos la raíz que en el caso anterior.

Entrenar con hernia discal:

Para entrenar con hernia discal, dependiendo del tipo, se podrán hacer más cosas o menos y se necesitará cirugía o no.

El entrenamiento será distinto para hernias lumbares y cervicales:

Entrenamiento hernia discal lumbar:

Hay una serie de ejercicios que deben ser piedra angular, entre ellos la retroversión pélvica, para movilizar la columna y permitir al núcleo que vuelva al interior del disco.

Este ejercicio se realizará de menos a más, añadiendo cada vez más grados de movimiento y después añadiendo inclinaciones y rotaciones.

La piscina es un medio ideal ya que es ingrávido y no aumenta la hernia de disco.

En cuanto al resto de actividades hay que tener en cuenta la presión y la gravedad, por lo que las flexiones de columna, supinas o en cuadrupedia, no deben dar dolor o muy poco, pero el mismo ejercicio en sedestación o bipedestación sí debido al peso de la columna,

Se recomienda iniciar la retroversión supina en rango corto y luego ir aumentando grados, combinar con cuadrupedia o gato con antebrazos apoyados y sumarle inclinaciones laterales.

Después añadir inclinaciones laterales de columna en decúbito lateral o tumbado lateralmente y rotaciones de columna boca arriba.

Para estirar el nervio se recomiendan hacer ejercicios de flexión de cadera con extensión de rodilla y flexión dorsal del pie.

En cuanto al entrenamiento, dentro de los ejercicios aeróbicos, natación, elíptica y caminar plano no deberían dar problema, bicicleta y remo por la flexión de columna y carrera por el impacto están contraindicados hasta no notar mejorías con los ejercicios descritos anteriormente.

Para las pesas, mejor utilizar bandas elásticas y ejercicios con el cuerpo tipo dominadas y flexiones sin dar tirones para evitar el aumento de presión en la zona de la hernia.

Entrenamiento hernia discal cervical:

En el caso del cuello, para entrenar con hernia discal, se empezará boca arriba, con un cojín detrás de la cabeza, haciendo el ejercicio de doble mentón, llevando barbilla hacia el cuello o flexión cervical alta, sin notar irradiación por el brazo.

Una vez dominado este ejercicio se añadirá la extensión cervical baja o llevar la cabeza hacia detrás sin notar síntomas por el brazo

Dominado el doble mentón que producirá un aumento de espacio entre los discos, se hace ya en supino o sedestación y se combina con inclinaciones y luego rotaciones.

En cuanto a ejercicios aeróbicos, aquí la natación no suele ser muy recomendable por la extensión de la columna cervical, dejando como opciones la elíptica y andar, en el caso de bici y remo, si se es capaz de mantener buena alineación cervical se podría hacer, pero no suele ser muy común.

Respecto a las pesas, al igual que en la zona lumbar, hay que evitar coger peso hasta que no se domine los ejercicios de descomprensión de la columna cervical. Mejor, utilizar bandas elásticas y proteger el cuello, evitando dar tirones con la cabeza. Flexiones y dominadas, controladas manteniendo cabeza recta y sin dar tirones.

Tratamiento fisioterapia hernia discal:

Neuromodulación, punción en los nervios con agujas de punción seca y corrientes y radiofrecuencia para aumentar la estimulación del nervio, núcleo y anillo fibroso

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