El compromiso de este tendón rara vez se produce por un solo factor. Las causas más habituales que vemos en consulta son:
  • Gestos repetitivos por encima de la cabeza: Muy común en pintores, electricistas o deportistas de crossfit, natación, tenis, baseball y levantamiento de pesas

  • Déficit de espacio subacromial: Ya sea por una forma anatómica del acromion (ganchudo) o por depósitos de calcio (tendinitis calcificante).

  • Inestabilidad escapular: Si los músculos que controlan la escápula (como el serrato o el trapecio inferior) no funcionan bien, el hombro trabaja descompensado.

  • Posturas de flexión mantenida: Pasar muchas horas frente al ordenador con los hombros caídos hacia delante (protracción) reduce drásticamente el espacio de paso del tendón.