¿Sientes un dolor molesto y profundo en la parte alta de la espalda, justo debajo del omóplato, o una tirantez en la zona costal que a veces se irradia hacia los brazos o el pecho? A menudo, cuando acudes a consulta buscando el origen de una molestia persistente, apontocamos la atención en los grandes músculos como el trapecio o el dorsal ancho. Sin embargo, el culpable suele esconderse un poco más hondo: los músculos serratos posteriores.
En Fisiosesto, nuestra clínica de fisioterapia y osteopatía en el Barrio de Salamanca (Madrid), nos encontramos con frecuencia con pacientes que arrastran dolores de espalda «misteriosos» derivados de tensiones en esta musculatura olvidada. ¡Te contamos qué es, por qué duele y cómo podemos ayudarte a solucionarlo!
¿Qué es el músculo serrato posterior y dónde se encuentra?
Anatómicamente, el grupo muscular del serrato posterior se divide en dos secciones principales que actúan como «puentes» entre la columna vertebral y la parrilla costal:
Serrato posterior superior: Situado en la parte alta de la espalda (bajo los romboides y el trapecio). Se origina en las vértebras cervicales inferiores y torácicas superiores C7 a T3 y se inserta en las primeras costillas de la 2 a la 5. Su función principal es elevar las costillas durante la inspiración.
Serrato posterior inferior: Ubicado en la zona de transición entre las últimas vértebras torácicas y las primeras lumbares T11 a L2, conectando con las costillas inferiores de la 9 a la 12. Su labor biomecánica ayuda en la espiración y asiste en los movimientos de giro y estabilidad del tronco [1] [2].
Aunque su grosor es menor en comparación con otros músculos de la espalda, su implicación en la mecánica respiratoria y en la postura hace que sufran de manera directa el estrés del día a día [3].
Síntomas de la afectación del serrato posterior: ¿Cómo duele?
Cuando este músculo sufre sobrecargas o desarrolla puntos gatillo miofasciales (nódulos hiperirritables), el dolor puede ser muy desconcertante:
Según la obra de referencia clásica de Travell y Simons (Myofascial Pain and Dysfunction: The Trigger Point Manual), los puntos gatillo miofasciales (PGM) en los músculos serratos posteriores presentan características clínicas muy particulares y patrones de dolor referido muy definidos:
1. Serrato Posterior Superior
Este músculo, situado bajo el trapecio y los romboides en la parte alta de la espalda, es un clásico generador de dolores profundos y desconcertantes:
Patrón de Dolor Referido:
El dolor se proyecta de forma profunda detrás del omóplato (zona escapular) y puede extenderse hacia la parte posterior del hombro y la región pectoral (a veces simulando molestias cardíacas o opresión en el pecho).
Puede irradiar también hacia el brazo, abarcando la zona del tríceps y llegando frecuentemente hasta el codo, la muñeca y los dedos anular y meñique. Debido a esto último, Travell y Simons lo señalan como una fuente de pseudorradiculopatía que imita compresiones de las raíces nerviosas C7–T1.
Factores de Activación (según Travell y Simons):
Sobrecarga respiratoria: Tos persistente (por resfriados, bronquitis o asma) y respiración paradójica o agitada centrada en la parte alta del tórax.
Posturas estáticas prolongadas: Trabajar frente al escritorio con los brazos adelantados o la espalda muy curvada («en chepa»), o conducir durante trayectos largos con los hombros proyectados hacia adelante [3].
2. Serrato Posterior Inferior
Ubicado en la transición toracolumbar, sus puntos gatillo suelen pasar desapercibidos al confundirse fácilmente con problemas lumbares o renales:
Patrón de Dolor Referido:
Genera un dolor profundo y difuso en la zona lumbar alta y torácica baja (la charnela dorsolumbar).
El dolor tiende a extenderse de manera horizontal o ligeramente ascendente hacia los costados de la parrilla costal y la región posterior baja.
Factores de Activación:
Movimientos bruscos de torsión (giros del tronco) combinados con flexión.
Mantenimiento de posturas sentadas encorvadas durante muchas horas sin soporte lumbar adecuado.
Esfuerzos respiratorios forzados repetitivos [3].
Consideración clínica clave de Travell y Simons:
Dado que el serrato posterior superior comparte espacio y solapa sus patrones de dolor con los músculos escalenos y los romboides, los autores recalcan la importancia de explorar también el cuello y la parte media de la espalda durante la exploración física para descartar que existan puntos gatillo satélites o cruzados.
¿Por qué se sobrecarga este músculo?
Las causas más habituales por las que acuden nuestros pacientes a consulta con este tipo de bloqueo incluyen:
Posturas mantenidas frente al ordenador: Pasar horas con los hombros adelantados y la espalda curvada («chepa») somete al serrato superior a una extensión constante.
Patrones respiratorios alterados: El estrés crónico, la ansiedad o problemas respiratorios (como tos persistente o asma) obligan a usar en exceso los músculos accesorios de la respiración, sobrecargándolos.
Gestos repetitivos o deportivos: Actividades que impliquen giros bruscos del tronco, levantar peso de forma inadecuada o deportes de raqueta y escalada [3].

¿Cómo abordamos el dolor del serrato posterior en Fisiosesto?
Al tratarse de una musculatura profunda, el tratamiento genérico o el reposo a menudo no son suficientes. En nuestro centro de Madrid diseñamos un abordaje personalizado que incluye:
Valoración clínica exhaustiva: Identificamos si el origen del dolor es puramente miofascial, si existe una discinesia escapular asociada o si hay restricciones de movilidad en la columna dorsal.
Fisioterapia avanzada y terapia manual: Mediante técnicas de liberación miofascial, punción seca (si procede) y masoterapia específica logramos desactivar los puntos gatillo que generan el dolor irradiado.
Osteopatía y movilidad costal: Restauramos el movimiento natural de las costillas y de la columna torácica para liberar la tensión respiratoria.
Readaptación y ejercicio terapéutico: Te pautamos una guía detallada de ejercicios de estiramiento y control postural para que aprendas a integrar una correcta higiene postural en tu rutina de trabajo y evites recaídas.
- Radiofrecuencia y megnetoterapia: Para llegar al músculo mediante un campo electromagnético y producir un aumento de la vascularización.
¿Sientes molestias persistentes en la escápula o en la parte alta de la espalda que no desaparecen con masajes convencionales?
En Fisiosesto estamos para ayudarte a recuperar tu bienestar sin dolor. Puedes encontrarnos en la Calle del Duque de Sesto, 19 (Madrid). ¡Reserva tu cita previa con nosotros o consúltanos tu caso aquí
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el dolor de serrato posterior
¿Por qué el dolor del serrato posterior se confunde a menudo con un problema cardíaco o pulmonar?
Debido al fenómeno de dolor referido descrito por Travell y Simons, los puntos gatillo del serrato posterior superior pueden proyectar molestias profundas hacia la región pectoral y la parrilla costal anterior. Esto a veces genera preocupación en los pacientes al simular opresión en el pecho, aunque tras una exploración clínica se comprueba que el origen es puramente miofascial o muscular [3].
¿El dolor del serrato posterior puede causar hormigueo en los brazos?
Sí. Aunque es un músculo localizado en la espalda, la activación de sus puntos gatillo puede irradiar dolor y sensaciones de entumecimiento u hormigueo hacia la parte posterior del brazo, el codo e incluso alcanzar los dedos anular y meñique, imitando una radiculopatía cervical o un problema de nervios comprimidos [3].
¿Cuánto tiempo tardan en desaparecer los puntos gatillo de estos músculos con fisioterapia?
El tiempo de recuperación varía en función de cuánto tiempo lleve instaurado el problema y de los factores agravantes del paciente (como el estrés o malas posturas mantenidas). Sin embargo, combinando técnicas avanzadas de fisioterapia como la liberación miofascial y la corrección postural, muchos pacientes experimentan un alivio significativo y una reducción notable del dolor en pocas sesiones [3].
Bibliografía:

