¿Has notado un dolor intenso, hinchazón y un pequeño hundimiento en el borde de la mano tras un golpe o un mal movimiento? Es muy probable que estés ante una fractura del 5º metacarpiano, una de las lesiones más frecuentes en las consultas de traumatología y fisioterapia.
En este artículo te contamos qué es exactamente, por qué se produce, cómo se trata y el papel fundamental de la fisioterapia para recuperar al 100% la movilidad y la fuerza de tu mano.

¿Qué es la fractura del 5º metacarpiano?
Los metacarpianos son los cinco huesos largos que forman el esqueleto de la palma de la mano, conectando la muñeca con los dedos. El 5º metacarpiano es el hueso situado justo debajo del dedo meñique [1] [2].
Esta lesión es popularmente conocida como la «fractura del boxeador», ya que suele producirse al golpear una superficie dura (como una pared, un mueble o durante una pelea) con el puño cerrado. Sin embargo, también puede ocurrir por caídas accidentales, traumatismos directos o accidentes deportivos [3] [4].
Tipos principales según la zona afectada:
Fractura de la diáfisis: Ocurre en el cuerpo del hueso. Puede ser transversa, oblicua corta o larga, espiral o conminuta. Son extraarticulares.
Fractura del cuello: Es la más habitual (la clásica del boxeador), donde la cabeza del hueso se angula hacia la palma de la mano debido a la fuerza del impacto. Son extraarticulares
- Fractura de la cabeza: intraarticular o extraarticular y ambas pueden ser conminutas
- Fractura de la base: intraarticular o extraarticular, fractura-luxación por tracción del extensor cubital del carpo. [3] [4]
Síntomas más frecuentes
Si has sufrido un impacto reciente en la mano y experimentas los siguientes signos, es muy importante que acudas a un especialista para realizar una radiografía:
Dolor agudo e inmediato en el borde cubital (el lado del meñique) de la mano.
Hinchazón (edema) y aparición de hematomas o moratones en la zona afectada.
Pérdida de alineación del nudillo: Al mirar el puño cerrado, es común notar que el nudillo del dedo meñique «ha desaparecido» o está más hundido de lo normal.
Dificultad y dolor al mover el dedo meñique o al intentar cerrar el puño con fuerza.
Sensación de chasquido o crepitación en el momento del impacto [1] [2].
¿Cómo se trata esta lesión?
El tratamiento dependerá principalmente del grado de desplazamiento y angulación de la fractura:
Tratamiento conservador (sin cirugía): Si la fractura está alineada o el desplazamiento es mínimo, se opta por la inmovilización mediante una férula de yeso o termoplástico durante un periodo que suele oscilar entre 3 y 5 semanas.
Tratamiento quirúrgico: Si la angulación es muy pronunciada, hay rotación del dedo o el hueso está muy desplazado, el traumatólogo puede valorar una intervención quirúrgica para fijar la fractura mediante agujas de Kirschner o placas y tornillos [1] [3]
El papel clave de la Fisioterapia en la recuperación
Una vez retirada la férula o tras la autorización del cirujano, comienza una de las fases más importantes: la rehabilitación.
Tras semanas de inmovilización, la mano sufrirá rigidez articular, pérdida de masa muscular y debilidad. En Fisiosesto, combinamos tecnología avanzada y terapia manual en un plan de fisioterapia personalizado:
Magnetoterapia: Muy recomendada tanto durante el periodo de inmovilización (si la férula lo permite) como en las primeras fases tras su retirada. Sus campos electromagnéticos estimulan la osteogénesis, acelerando de forma notable la consolidación y el proceso de curación del hueso.
Radiofrecuencia (Diatermia): Excelente para combatir la inflamación profunda, mejorar la microcirculación y aliviar el dolor residual. Además, ayuda a calentar y relajar los tejidos blandos antes de iniciar la movilización.
Drenaje linfático y control del edema: Fundamental en las primeras semanas sin férula para eliminar la hinchazón acumulada en los dedos y el dorso de la mano.
Movilización articular (Terapia manual): Recuperar el juego articular de las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas para eliminar la rigidez y mejorar la extensión y flexión del meñique.
Fisioterapia cicatrizal: En caso de haber pasado por quirófano, trabajaremos la cicatriz de manera específica para evitar adherencias que limiten el movimiento.
Readaptación y fortalecimiento progresivo: Ejercicios específicos con masilla terapéutica, bandas elásticas y herramientas de prensión para recuperar la fuerza de agarre (grip) y la estabilidad de la mano [2] [4].
Preguntas Frecuentes (FAQ)
1. ¿Cuánto tiempo tarda en soldar el hueso de una fractura del 5º metacarpiano?
Por lo general, el proceso de consolidación ósea natural toma entre 3 y 6 semanas de inmovilización. No obstante, la recuperación funcional completa (recuperar la fuerza y elasticidad total) puede llevar un par de meses más con la ayuda de la fisioterapia [1].
2. ¿Es normal que el nudillo se quede un poco hundido para siempre?
Sí, en muchos casos conservadores, incluso después de una correcta curación, el nudillo del dedo meñique puede quedar visualmente un poco más plano o hundido que el de la otra mano. Esto no suele afectar a la funcionalidad ni a la fuerza de la mano a largo plazo [4].
3. ¿Cuándo puedo empezar a hacer deporte tras la retirada de la férula?
Dependerá de la evolución de cada paciente y del tipo de deporte. Los ejercicios de impacto o deportes de contacto (como boxeo, artes marciales o baloncesto) deben evitarse durante al menos 2 o 3 meses tras la retirada de la férula para asegurar que el hueso ha recuperado su resistencia completa [3].
¿Sufres molestias o rigidez tras una fractura?
La paciencia y una buena rehabilitación marcan la diferencia entre una recuperación total o arrastrar molestias crónicas y pérdida de fuerza en el día a día.
Si te has fracturado el 5º metacarpiano o estás a punto de quitarte la férula, en Fisiosesto podemos ayudarte a recuperar la movilidad de tu mano de forma segura y eficaz.
PUEDES PEDIR TU CITA AQUÍ MISMO O PONERTE EN CONTACTO CON NUESTRO EQUIPO PARA RESOLVER CUALQUIER DUDA SOBRE TU CASO. ¡TE ESPERAMOS EN MADRID!
Carlos García Martín | Colegiado Nº [8497] (CPFCM). Especialista en Fisioterapia Deportiva y readaptación de lesiones en Fisiosesto. Combina la terapia manual avanzada con tecnologías de última generación para ayudar a los pacientes a recuperar su movilidad y eliminar el dolor en el menor tiempo posible. Todos sus artículos cuentan con el respaldo de la práctica clínica diaria y la evidencia científica.
Nota: Este artículo tiene un carácter puramente informativo. La fractura de un hueso es una patología muy grave que puede consolidar en una cavidad o pseudoartrosis en caso de no diagnosticarse a tiempo. Para evitar, lo mejor es acudir al médico y con una radiografía podrá valorar si hay fractura o no.
BIBLIOGRAFÍA:
¿Te ha parecido útil este artículo? Déjanos un comentario o compártelo con alguien a quien le pueda interesar.

